El contenido

El contenido es el aspecto más importante de la Optimización para buscadores. La lógica que sustenta esta afirmación es muy sencilla: los usuarios utilizan los buscadores para localizar la información que necesitan pero solo encontrarán nuestro sitio web si contiene (o está muy relacionado) con algunos de los términos de consulta utilizados. En otras palabras, la información del sitio web y los términos de búsqueda que introducen los usuarios del buscador proporcionan la base sobre la que se posiciona una página. Además del contenido, la estructura y los aspectos técnicos del sitio web son los otros factores importantes. No obstante, si el contenido no tiene calidad, resulta más difícil conseguir un buen posicionamiento en los buscadores, sin importar cuán adecuado sea el sitio web desde el punto de vista técnico.

Esto significa que la calidad del contenido desempeña un papel fundamental para el posicionamiento en los buscadores y, además, el contenido debe ser único, es decir, no debe publicarse en más de un sitio web. ¿Cómo escribir páginas web optimizadas para los buscadores? Sobre esto tratará el capítulo.

En este capítulo aprenderás:

En este capítulo analizaremos cómo escribir un contenido SEO friendly (contenido que tenga en cuenta los requisitos de los buscadores) para el sitio web y describiremos algunas de las ‘mejores técnicas’ de redacción de los diferentes tipos de contenido, basándonos en ejemplos y en nuestra experiencia. Finalmente nos referiremos a algunos errores comunes y cómo evitarlos.

Introducción

El nombre Casa del libro está asociado a una librería y, además, los buscadores pueden apreciar esta conexión porque ‘libro’ pertenece a la familia de ‘librería’. Pero, por ejemplo, en el caso de www.amazon.es, el buscador se basa en las palabras que se utilizan en el sitio webpara definir la temática del mismo, porque el nombre y la url no aportan contenido. Permítanos el lector el ejemplo, al margen de que Amazon sea ya un viejo conocido de los usuarios y los buscadores, nos sirve para la explicación. Si Amazon utiliza una gran cantidad de títulos de libros e imágenes, a sus usuarios les quedará claro que vende libros. Pero, si no usa términos como ‘libro’ y ‘libros’, los buscadores podrían asumir que esta página web se refiere a temas totalmente diferentes como: ‘cocina’, ‘harry potter’ o ‘África’.Este ejemplo demuestra que aunque la información puede ser muy evidente para los usuarios, ello no significa necesariamente que los buscadores la comprendan. Si el sitio web bloquea el acceso a la información y contenido a los buscadores, estos tendrán dificultad para identificar su temática y no se logrará un buen posicionamiento.

Antes incluso de empezar a redactar el contenido para el sitio web hay que pensar qué buscan los usuarios potenciales. La finalidad del sitio web es atraer tráfico y para ello es importante conocer quiénes son los usuarios, qué palabras utilizan en los buscadores y qué tipo de información están buscando. Y, por supuesto, tampoco debe perderse de vista que el sitio web es una fuente de información para los usuarios que están buscando ese contenido, la mejor opción es detallar la finalidad del sitio weby los servicios o productos que se ofrecen.

Redactar para Internet

Redactar contenido para Internet es distinto de escribir un libro, ya que los usuarios tienden a “escanear” las páginas web que ven en la pantalla y dedican pocos minutos o incluso segundos a leerlas. Esto significa que tienen expectativas diferentes que deben ser tomadas en consideración en el momento de redactar el contenido. Por eso nos referimos a algunas reglas básicas que serán de ayuda para redactar contenido para Internet.

A nivel de sitio web: Definir una estructura de lo general a lo específico

A diferencia de las páginas web principales que se encuentran en los primeros niveles jerárquicos, las páginas web más profundas deberán contener una información mucho más detallada y específica cuyo contenido sea realmente relevante y se corresponda con la temática. Así, el estilo y la concreción dependerán del nivel jerárquico de la página dentro del sitio web.

En la página de inicio se describirá a qué se dedica la empresa, se pueden mencionar las propuestas exclusivas de venta así como promover los principales aspectos del negocio sobre los que se desea atraer la atención. Una vez entendido el propósito de la web, los usuarios serán capaces de determinar si es lo que están buscando o no y, en caso afirmativo, se dirigirán a las categorías específicas que les permitirán hacerse una idea general sobre los productos o servicios que se ofrecen. Desde la página de inicio navegarán hacia las subcategorías hasta llegar finalmente a las páginas de los productos o servicios. Obviamente, las páginas web de los productos exigen una información diferente en comparación con las páginas generales, por lo que el estilo de redacción dependerá del tipo de página y de su posición dentro de la estructura del sitio web.

Siguiendo con el caso de Casa del libro, pongamos como ejemplo que tenemos que redactar una pieza de contenido sobre el libro de Harry Potter. Identificamos términos como ‘harry potter’, ‘hogwarts’, ‘misterio del príncipe’, etc.; decidimos en este caso no prestar especial atención al género (fantasía) ni a términos generales como ‘comprar libro’, ya que existen otras páginas dentro de la estructura del sitio webque apuestan por estos términos).

Esta regla es extremadamente importante en SEO. Cuando en una página webexisten múltiples temas, a los buscadores les será difícil comprender la temática de la misma y esto implica que la página será menos relevante para un término de búsqueda si se le compara con la página de un competidor que se haya centrado en una única temática. Por eso se debe ser muy riguroso en relación al tema de cada una de las páginas web y que cada página tiene que tener una palabra clave específica por la que intente posicionar.

A nivel de página web: Ubicar las conclusiones en la parte superior

Conviene comenzar siempre con un resumen o destacando qué se pretende en una página concreta. Esto puede parecer un poco críptico pero como los usuarios normalmente no emplean mucho tiempo para leer en Internet y no llegan a las conclusiones al final de la página, es esencial transmitirle inmediatamente de qué trata la página weby qué pueden hacer en la misma. Una buena idea es utilizar en el primer párrafo las famosas 6W del periodismo (por sus siglas en inglés): Quién, Cuándo, Dónde, Por qué, Qué y Cómo. Después de las conclusiones se pueden retomar los puntos destacados uno a uno y elaborarlos.

25 palabras por oración, 5 líneas por párrafo

Conviene intentar que las oraciones se mantengan dentro de las 25 palabras y usar un máximo de 5 líneas por cada párrafo, seguido de un salto de línea; ofrecer al lector pistas visuales, como subtítulos descriptivos (donde se incluyan los términos de búsqueda importantes), listas, imágenes, etc., todo lo que ayude a aligerar la densidad del contenido y que a la vez nos permita comunicar el mensaje.

Repetir la idea en diferentes partes del contenido y de maneras diversas

Los usuarios normalmente solo echan un vistazo a los contenidos online, especialmente si son largos. No obstante, los contenidos extensos son importantes para los buscadores. ¿Cómo resolver el dilema? La respuesta es sencilla: se debe plantear la idea y escribir la esencia del mensaje en la introducción, el cuerpo principal y el final; repitiendo el procedimiento incluso en los subtítulos. De esta forma los usuarios recibirán el mensaje incluso si solo han echado un vistazo rápido a la página weby conseguimos también que los buscadores reciban una cantidad de contenido suficiente como para poder interpretarlo y relacionarlo con las búsquedas de los usuarios.

Estructura clara dentro del texto

Como los usuarios solamente echan un vistazo al contenido online y debido a que los buscadores necesitan un contenido extenso para dotar de sentido a la página web, es muy importante que el contenido tenga una estructura clara, por ejemplo, mediante el uso de títulos y subtítulos.

Menos no es más

Muchos redactores creen que ‘menos es más’; piensan que los contenidos deben ser cortos pero poderosos, especialmente si se trata de redactar para Internet.

No siempre es cierto.

Tal y como sucede con la información escrita en papel, los usuarios también leen todo el contenido online pero solo cuando consideran que vale la pena invertir parte de su tiempo y esfuerzo. Por ejemplo, un usuario llega dispuesto a leer en detalle una noticia en el sitio web de un diario. Eso significa que en algunos casos vale la pena centrarse más en la calidad del contenido que en las palabras clave y la cantidad.

Además, desde el punto de vista del marketing y la usabilidad, la repetición es un aspecto importante. Es recomendable explicar de varias formas por qué el producto X es estupendo o incluir opiniones de usuarios que estén satisfechos con el producto. También se aconseja variar las indicaciones que informan o guían al usuario sobre cómo llegar a completar la compra del producto, en una página web pueden utilizarse pistas visuales y en otras pistas de texto.

La extensión del contenido

Una cantidad de contenido razonable para que los buscadores puedan interpretarlo y darle relevancia oscila entre 250 y 1.500 palabras.A partir de nuestras investigaciones hemos concluido que 250 palabras es lo mínimo que debe redactarse, ya que los algoritmos de búsqueda necesitan cierto volumen de palabras para comprender el contenido de una página web. Por otra parte, observamos también que 1.500 es el máximo de palabras que los usuarios están dispuestos a leer en una sola página, insistimos en que esta no es una regla de oro, sino que depende del tipo de página web y no se aplicaría en sitios informativos.

Es habitual que los redactores se debatan entre las necesidades del buscador y de los usuarios y muchos intentan escribir lo más corto y conciso posible. Y es que la realidad demuestra que escribir un contenido donde confluyan las exigencias SEO y de marketing es un verdadero desafío. Hasta que los buscadores no sean capaces de comprender el contenido de una página web, los redactores deberán tomar en consideración estos criterios. En este capítulo explicaremos con más detalles cómo lograrlo.

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